Blockchain, ¿te suena?

Si no has oído hablar de lo que es el Blockchain, te interesa leer este texto. Si ya tienes algún conoces conocimiento del tema, quizás te aporte algo nuevo.

¨La Revolución Blockchain” como así denominan Don y Alex Tapscott, autores de un libro del mismo nombre, es la tecnología que está permitiendo la siguiente revolución industrial después de internet, transformando la economía global y cambiándolo todo.

La creación y el desarrollo de “bloques de cadena” (blockchain) en la red de internet, está generando un espacio común dónde la reputación de la personas sea en un futuro,  el pilar de cualquier relación social, económica, etc.

Internet no ha permitido hasta ahora eliminar los intermediarios ni tampoco obtener una distribución de la riqueza generada más justa. Únicamente se ha puesto la tecnología desarrollada para que productores y consumidores e incluso consumidores entre sí, puedan tener relación, pero siempre bajo el paraguas de estos intermediarios (entidades financieras, aseguradoras, portales de consumo, de intercambio, etc.).

¿Qué es lo que pretende la tecnología Blockchain? Permitir que las personas interactúen, hagan negocio y distribuyan la riqueza generada entre ellos.

Una pieza clave será la REPUTACIÓN  que junto con la criptografía (técnica para alterar ciertos mensajes con el fin de hacerlos ininteligibles a receptores no autorizados) permitirá establecer de una manera fiable la identificación y relación con los demás de cada uno de nosotros. Nuestro “crédito” vendrá avalado por cada una de nuestras relaciones que a lo largo de la vida hayamos establecido.

Actualmente ya se está avanzando en la tecnología Blockchain por medio de aplicaciones como la moneda digital Bitcoin que utiliza la criptografía. La moneda con esta tecnología será virtual, estable, no estará controlada por los gobiernos y su utilización tendrá una transparencia infinita. Cualquier incidencia, el sistema será el encargado de corregirla.

Una economía más colaborativa, sin intermediarios (sin fines lucrativos), más segura, más distributiva (no redistributiva), más justa (no distingue por renta), más universal, etc.

La ayuda humanitaria llegará al destinatario final o como mínimo las entidades estarán bajo la supervisión de contratos inteligentes donde la gestión estará totalmente automatizada. Contabilidades que no permitirán errores.

La utilización de diferentes Avatares personales dónde cada uno de nosotros podremos confeccionarlos y dar a conocer en función de nuestras necesidades para las relaciones económicas y sociales.

Un poder distributivo en donde estados, gobiernos, poderes económicos pierdan influencia y no puedan influir en las cuestiones que no sean de interés común.  Se votará sin necesidad de presencia y con total seguridad.

La empresas serán trasparentes o no serán. Sus relaciones directas y rápidas. Sus modelos de negocio deberán ser revisados y modificados a la nueva tecnología. La inteligencia artificial creará empresas autónomas distributivas y se extenderán y la productividad se verá incrementada posibilitando a las personas trabajar menos horas y tener más tiempo libre. Las sociedades deberán acostumbrarse a distribuir la riqueza (no redistribuirla como hasta ahora). Las empresas “tradicionales” o se transformaran o desaparecerán, incluso las grandes multinacionales. De hecho, en los últimos años, las grandes compañías actuales (Google, Facebook, etc.) son fruto de inicios sin apoyo empresarial tradicional.

El internet de la cosas (IoT) será totalmente posible con la tecnología Blockchain.

Estas pinceladas y muchas más, tienen algo de momento,  de ciencia ficción, pero realmente en la actualidad, es la esperanza de construir un mundo mejor, más igualitario, más solidario, más seguro y más “humano”.

Te invito a leer el libro antes mencionado. Seguro te aportará conocimiento a un futuro que no tardará en llegar. ¡Que lo disfrutes!

Xavier Pajares

Analogía Comunicación Digital

Terrassa, 12 de septiembre de 2017

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